Imaginaba tus labios recorriéndote tus caderas, con tan solo decirlo hizo click en tu cabeza, no había vuelta atrás por lo que acababa de generar en torno a esa elegante invitación que hice, sentido hacia tu contorno no lo piensas mas y gustoso estaré de cumplir con mis palabras. También congeniaba recuperar tu sensualidad, que otros contrastes no tan lindos te quitaron en el intervalo de pertenecer a un ente especial, no obstante el tiempo puso las cosas donde debían estar para tus instintos perversos, solo maldices que yo te haya perturbado tanto. Las llamas te alcanzan como tu pecho es alcanzado por mis dedos, cuando te des cuenta iré al sur de tu hemisferio para introducirte en el infierno encantador, todo el tiempo recalcara en tu pensar al punto de anhelar no haberme cruzado antes. - Fernando Ale