INSOMNIO No puedo dormir por tus palabras que aun resuenan, sobre todo en la recamara que nos disolvió físicamente, quisiera volver a ese recorrido, centímetro a centímetro, grado tras grado, paulatinamente es lo que queremos. La adicción es peligrosa porque de ella se quitan las excusas de este insomnio, el que siento por ti y a la vez te tiene alerta, a fin de cuentas uno de los dos contagiaría al otro como si fuera la primera vez. Por defecto no sabemos controlarnos, eso nos realiza a la máxima potencia, volviéndonos perfectos con el correr de los encuentros, en un letargo natural respecto a una noche en la cama sin descansar la mente. Cuando me dices que te haga mía se acentúa mas el no poder reposar sobre el mismo sitio, el mismo testigo de lo imprudente que es exigirnos a estas horas de la madrugada, toda cautiva y con tus manos empapadas. - Fernando Ale