Me torno vulnerable a estar apegado a ella, nunca carece de la esencía misteriosa que se me impregna, rondando por su cama es capáz de sentirme a míles de kilometros entretejiendo nuestra historia que no quiere tener un final, aun en silencio se sabe como un estruendo cada impacto de piel a piel, cada respiro nos hace completos mas alla de que el contacto físico no este presente. Desde que comenzó nuestro vínculo ya no soy el de antes, podría decir que si pero la sensación de amor real es certera al estar acostumbrado a poca lealtad, me doy cuenta al repasar nuestra historia anterior, al sacar a relucír los deseos que antes no se hallaban o quizas estaban bien escondidos, ahi tambien puedo encausar mis pretensiones íntimas como quien de tanto buscar al fin se le dió. Sabemos bien a lo que no queremos volver y es un trabajo diario para con ella, por ello aplico mi intensidad en torno a su figura que poco valor se le dio antes de mi llegada, juraría que se delata en su mirada lo muc...