Siempre se gustaron, pero eso aumento con el correr de los años, la amistad era el alimento entre ambos, no obstante con los caminos separados la vida los volvió a juntar, esperándose el uno al otro de que que algo podría pasar, entre cada charla llegaban a un clima ideal para saciarse. Hasta que así fue, así se desvistieron sus deseos generados en tan poco tiempo, sin recorrer en tantas palabras estaban metidos en impulsos que no pudieron manejar pro si mismos, en carne propia se devoraron como nunca lo hicieron durante un largo tiempo, durante tantos recuerdos suyos. Eso fue el principio del fin de su amistad, de un momento a otro se alejaron, esa relación ya no existía por el fuego que los envolvió durante meses, como viaje fugaz que ahora ella no la deja pensar tranquila, mas bien no deja de pensar en el, en todo lo que vivieron desde niños hasta estos días. Solo le queda tratar de dejar de lado la perdida, olvidando las penas en que quizá el la vea, y le revoque la condena de...