Desnuda te imagine, por el simple hecho de tantearte una vez mas, encaminado a no salir de esas imágenes porque me obsesionas aquí mismo, veo en ti que percibes un sismo que me golpea de lleno a mi intimidad. Por un segundo creí temblar, no fui así al proceder con las yemas de mis dedos a explorarte, caigo en esas pausas que hacen mis ojos, el aliento que emanas de tu boca me dice que no debo esperar mas, tampoco eso quisiera. Recorrer tus nalgas mientras llevas varios segundos sin voltear ni un poco tu rostro, como si ocultaras algo, me llamas al misterio aunque lo se todo tomando la temperatura corporal, tan pegadiza, tan natural. Terminare de acecharte de una vez en estos juegos previos que experimentamos pausadamente, ya te pondré firme a mi lado correspondiendo a nuestros sueños mojados, viviendo la realidad que tanto habíamos buscado. - Fernando Ale