No hizo falta cerrar los ojos y luego de un intervalo indeterminado volver a abrirlos, siempre estabas ahí, acurrucada y llena de mi energía, confluyendo con la tuya te decidiste por mi, por mis letras que invocas para que sean tan tuyas, el peso de tu calidez cuando logras soltarte es parte de lo que amo de vos. En un concierto de manos que van desde arriba hacia tu vientre, para sujetarte sin avisar cuando, si todo lo comienzo lento por algo será, será que no se primero si entrar en tu ser o proseguir con mi andar, aunque ya te instale en un mundo diferente. Ya no acaricio, me intercalo en tu respirar y pongo en duda aquello que no supieron, o mas bien no encontraron jamás otros, no es difícil la respuesta si un verdadero artista te encuentra para sacar tus pasiones hacia afuera mientras te introduce paz. Se que soles volar para distraerte un rato, a fin de cuentas fui certero, para que sepas de lo que sos capaz, no solo en la vida diaria, sino además con quien te hace ver lo me...