16 CENTIMETROS Acostada en mi recinto hoy te vuelvo a tener, predispuestos a perder la cordura hasta ver el amanecer como aquella vez. Faltarte el respeto de una manera tan mía, aunque sea una exigencia tuya por decantación natural lo haría, alejados de melancolías tus brazos poder contener una de las poses que hacemos nuestras desvistiéndonos con calma. Los demonios internos vuelven como el fuego que jamas se ha ido, enloquezco perdido en tu carne te observo sin parar mientras te vas hundiendo en mi cómplice perfecta de mis caprichos y deseos. Sobredosis de tus labios en mi me encandilan como nunca, me respiras tan fuerte en la nuca a tu manera me quieres, lo única que eres para mi jamas lo había sentido antes. Te atrapo entre mis brazos a tu cuello indefenso ya no pondrás escapar, igualmente no quieres irte prefieres regalar algo de tu tiempo a un escritor sutil y directo a la vez, ya te ha penetrado la mente y ahora también entre sabanas. Me pides que vaya a fondo una y otra v...