El: Entra a mi cuarto espeluznante en tu vestír para que la someta ya de entrada, amarrada en sus brazos la recojo del pelo y desvía la mirada hacía arriba como zorra a punto de gemír, es toda una delicía arrinconarla contra la pared ingresandola a la adrenalína de que me pertenezca, no se da una idea usted de cuanto soñe esto hasta poder llevarlo a cabo. La secuestro por un largo rato pero en realidad la estoy liberando como núnca antes lo había experimentado, lentamente hago zurcos sobre tu piel mojada de la propia circunstancia que la llevo a mis manos, borrando toda duda de que esto no fue casual, mientras me pertenezca nada podrá ser igual, entre usted y yo señorita hay paraísos que como un infierno la excitan sucumbiendo ante mis cachetadas a sus glúteos. Hace rato la tengo retenida a su voluntad aunque mas bien eso era lo que buscaba al venír por estos lugares llenos de avaricia, sere culpable de que eso se acrecente dejando pasiones permanentes al corresponder a mis ordenes var...