Atrás dejamos esas prendas
que no dejaban ver 
nuestras partes intimas
sin expresar ninguna palabra
en esta medianoche
como si fuera un otoño-invierno
con necesidad de tocarnos.
Se recuesta antes que yo
en el medio del colchón
que es testigo de mi locura
por ese momento preciso
en el que me besa
con toda su furia pasional.
Enredados el uno al otro
no perdíamos un segundo
en apretar nuestros cuerpos,
sujetarnos entre respiros
cada vez mas agitados
hasta convertirlos en susúrros.
Te das vuelta quedando boca arriba
para que retenga tus muñecas
sumisa de mis pretensiones
y lamidas en tus pechos.
No aflojo un instante en esa cavidad,
entre tus piernas elevadas,
conteniendo en tu mirar
todo lo que te genera
tenerme a tu lado.
Te montas arriba mio,
unido a tus caderas,
apoyada en mis hombros.
Es el preciso momento
en el que me perteneces completa,
en el cual mis besos filosos
como mis palabras
que apenas suelto
hasta el punto preciso
de hacerte acabar,
como hace tiempo no lo hacías.




- Fernando Ale



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