CUANDO CREÍA QUE NO PODÍA SENTIR MAS PLACER...
Cuando el contacto de nuestros cuerpos por completo me estremecía me tomaste por sorpresa, por completo fui tu presa, cautiva de tus letras y de tu cama la rehén perfecta.
Me amoldaste y acomodaste a tu manera, poco a poco fuiste bajando muy lento, hasta llegar a mi sexo.
Tu boca, la que tanto me provoca a mis otros labios besaba como loca.
Al sentir tu lengua filosa, la misma que me recita prosas no lo pude creer, los gemidos no pude contener.
Solo pude aferrarme a tus sabanas y perderme en tu mirada. Me tenias hipnotizada.
No se cuanto tiempo paso hasta que se dio el desenlace, jamas dejaste de mirarme.
Unos minutos entre mis piernas te quedaste, luego a tu escritorio fuiste a sentarte.
Comprendí todo al instante, era hora que escribas tus versos perversos con la tinta que me sacaste.
Me amoldaste y acomodaste a tu manera, poco a poco fuiste bajando muy lento, hasta llegar a mi sexo.
Tu boca, la que tanto me provoca a mis otros labios besaba como loca.
Al sentir tu lengua filosa, la misma que me recita prosas no lo pude creer, los gemidos no pude contener.
Solo pude aferrarme a tus sabanas y perderme en tu mirada. Me tenias hipnotizada.
No se cuanto tiempo paso hasta que se dio el desenlace, jamas dejaste de mirarme.
Unos minutos entre mis piernas te quedaste, luego a tu escritorio fuiste a sentarte.
Comprendí todo al instante, era hora que escribas tus versos perversos con la tinta que me sacaste.

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