Escuchar tus susurros
mientras se te quema la piel
por escuchar mi voz,
aun cuando
no te suelto palabras prohibidas
pero presentes en nuestro vocabulario.
Te arrastro hasta mi mundo,
mi mente perversa
con mis suspiros
por tenerte,
amarrarte,
jadearte,
recorrerte,
mirarte
y tentarme de nuevo
a todo lo que puedas complacerme.
Encerrarte en mis deseos,
para paliar mis caprichos
que son recurrentes
en este joven poeta
que con el tiempo
se volvió mas incisivo
y buen amante
con aquella que lo siente penetrante
en su cuerpo,
en su intimidad de mujer,
en sus gritos desaforados,
por mi lengua descontrolada.
Acercándote a mi te beso
intensamente tocándonos
una y otra vez
hasta devorarnos piel a piel,
no pensamos frenar estas fantasías
que se hacen realidad,
conllevando a no quererte soltar,
encontrándonos entre fuego y pasión
una vez mas.
mientras se te quema la piel
por escuchar mi voz,
aun cuando
no te suelto palabras prohibidas
pero presentes en nuestro vocabulario.
Te arrastro hasta mi mundo,
mi mente perversa
con mis suspiros
por tenerte,
amarrarte,
jadearte,
recorrerte,
mirarte
y tentarme de nuevo
a todo lo que puedas complacerme.
Encerrarte en mis deseos,
para paliar mis caprichos
que son recurrentes
en este joven poeta
que con el tiempo
se volvió mas incisivo
y buen amante
con aquella que lo siente penetrante
en su cuerpo,
en su intimidad de mujer,
en sus gritos desaforados,
por mi lengua descontrolada.
Acercándote a mi te beso
intensamente tocándonos
una y otra vez
hasta devorarnos piel a piel,
no pensamos frenar estas fantasías
que se hacen realidad,
conllevando a no quererte soltar,
encontrándonos entre fuego y pasión
una vez mas.

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