LA PIEL BIEN CALIENTE
Te diste cuenta el no es igual es diferente
cuando a la hora de estar cerca tuyo
ese hombre estaba sin hacerte suya,
no sentías su presencia de hombre,
que bien debe corresponderte
como esa mirada cautiva
en busca de algo mas
que el calor de alguien único.
No podrías mirarme a los ojos
para admitir que te tuve como nadie,
como nadie lo había hecho
al menos hace bastante tiempo,
pero yo era tu debilidad
por ciertas cosas intimas
entre nuestras pieles
tan calientes e intensas.
Si en mi oído susurrabas como loca que me amabas
con un suplicio propio de quien reclama
un trato de una calidad a tu medida
y así bien merecido lo tendrás
mientras sea yo quien se encargue
de prenderte a fuego como siempre,
como nunca te lo hicieron
siendo quien te consiente a solas.
Ni siquiera te cansas
bajo mis suspiros y movimientos
hacia tu torso desnudo
de mi companía sin igual
tan autentica, tan leal
que parece de ensueño
porque no imaginabas
que yo vendría para quedarme.
Por eso en cada confusión,
en esos cortocircuitos
que podemos tener como todos
y que por dentro nos lastimen
te aferras bien fuerte a mi,
a mi espalda, mi aroma
que te vuelve loca
como el amor que se darte.
cuando a la hora de estar cerca tuyo
ese hombre estaba sin hacerte suya,
no sentías su presencia de hombre,
que bien debe corresponderte
como esa mirada cautiva
en busca de algo mas
que el calor de alguien único.
No podrías mirarme a los ojos
para admitir que te tuve como nadie,
como nadie lo había hecho
al menos hace bastante tiempo,
pero yo era tu debilidad
por ciertas cosas intimas
entre nuestras pieles
tan calientes e intensas.
Si en mi oído susurrabas como loca que me amabas
con un suplicio propio de quien reclama
un trato de una calidad a tu medida
y así bien merecido lo tendrás
mientras sea yo quien se encargue
de prenderte a fuego como siempre,
como nunca te lo hicieron
siendo quien te consiente a solas.
Ni siquiera te cansas
bajo mis suspiros y movimientos
hacia tu torso desnudo
de mi companía sin igual
tan autentica, tan leal
que parece de ensueño
porque no imaginabas
que yo vendría para quedarme.
Por eso en cada confusión,
en esos cortocircuitos
que podemos tener como todos
y que por dentro nos lastimen
te aferras bien fuerte a mi,
a mi espalda, mi aroma
que te vuelve loca
como el amor que se darte.

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