No me detuve
cuando me jalo de mi pelo corto,
tan corto
como el recorrido de mis labios
desde su cuello
hasta su clítoris.
No me había bastado
con relajarla con eso
hasta percibir que aun
no miraba hacia abajo,
porque yo si lo hacia para arriba.
Así parecía gustarle,
todo lo mas natural
y menos apresurado posible,
sabia bien rico
este cumulo de sensaciones
cuando de momento
me deje llevar
por degustar esa vagina
sin impedimentos.
Que se atreva a frenarme
porque le costará,
le costará que no le haga el amor
de las maneras que se pueda disfrutar,
mis ojos ven una cicatriz
y son inmunes a todo eso
porque mis impulsos desenfrenados
se alimentan por si solos.
cuando me jalo de mi pelo corto,
tan corto
como el recorrido de mis labios
desde su cuello
hasta su clítoris.
No me había bastado
con relajarla con eso
hasta percibir que aun
no miraba hacia abajo,
porque yo si lo hacia para arriba.
Así parecía gustarle,
todo lo mas natural
y menos apresurado posible,
sabia bien rico
este cumulo de sensaciones
cuando de momento
me deje llevar
por degustar esa vagina
sin impedimentos.
Que se atreva a frenarme
porque le costará,
le costará que no le haga el amor
de las maneras que se pueda disfrutar,
mis ojos ven una cicatriz
y son inmunes a todo eso
porque mis impulsos desenfrenados
se alimentan por si solos.
-Fernando Ale
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