SI USTED ME LO PERMITE
me haré espacio
en su colchón marcado
por tantos momentos calientes,
expresados en su cuerpo,
donde se posaron con goce,
y lujuria de tenerla,
con tensiones liberadas.
Suelo mirar esas noches templadas
así como lo haré con su placer,
para contener y llenar
con mis deseos a flor de piel,
la tengo como quería,
recibiendo susurros únicos,
haciendo intensas las madrugadas,
disfrutando como se estremecía.
La hice parte
de mi delirio fatal,
fijando mi lengua
de aquí para allá,
clavandola toda
hasta la mirada,
gustoso de tener
a una mujer bien dotada.
Me entrometo
en su mente sabia
para que hagamos el amor
teniendo el placer
de disponer usted
de este cuerpo
que la llena de frescura
consintiendo sus fantasías.
Este joven poeta
la aprecia de principio a fin,
estando a solas en esta habitación
dejando mi mente fluir,
a todo lo que nos lleve
nuestros gustos cumplir,
dejo en claro que usted es uno,
no lo puedo fingir.

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