Sigiloso con una mirada
así te puedo contener,
amarrada a mi espalda
ese pedazo te meteré.
Lo anhelabas 
aunque tu calma diga que no,
así te gusta de caliente
como te perturbo hoy.
Y cuando menos lo pienses
llego a lo profundo sin rencor.
Nunca esperabas esta situación
conmigo en sabanas ajenas,
pero menos esperaba que te exite
como hago presión con tu cuerpo
y se me noten las venas.
Te lo dije,
no debías provocar
a un poeta perverso así,
y menos cuando te sonríe
sin que sepas lo que te pueda pasar,
aunque con mis manos ya te di pistas:
es tan rico que no lo podrás adivinar.


-Fernando Ale

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