RELACIONES TEXTUALES
El
Desde el día en que te vi por primera vez nunca creí que íbamos a llegar a tanto. Si, sos mi compañía especial, te lo ganaste con el tiempo, con los besos, con la delicadez de tus dedos sobre mi pecho. Lo reiteraste con el correr de las veces que despojabamos nuestro vestir, quedando lo natural a la vista. A veces arreglada, a veces con lencería, pero siempre acompañada de esa furia por mi cuerpo, así como yo con el tuyo.
Por dentro siempre amaste a este poeta, que te enredo en sus letras hasta alcanzar tu profunda intimidad, hasta el punto máximo de enloquecer por segundos que aunque pasaran volando sabíamos como hacerlos eternos. A mordidas te sometí para dejar marcas, como así lo hago con tu mente, con las palabras que nacen de mi boca y viven en tus oídos, así como tus rugidos, tan fuertes, tan cálidos, tan intensos.
Acompañare el movimiento de tu ser a la par del mio, me estremeceré una y otra vez en cada inicio y final. Siempre tengo presente como supe llegar hasta vos, dando siempre lo mejor en cada momento que me toque tener tu cuerpo entero. La perversión al máximo se da en dos mentes que coinciden, ahí vamos sin mas, conociéndonos a la hora de hacerlo como si hubiéramos nacido para ello.
Ella
Si, tenes el gusto de conocerme en mi mas plena intimidad, te lo has sabida ganar. Desde que me probaste ya no me dejaste partir y yo tampoco a tu cuerpo me pude resistir. En tus sabanas me fuiste moldeando, y a mordidas mi cuerpo marcando.
Como buen maestro me fuiste enseñando como tocarte, pero también por mi cuenta fui descubriendo los puntos mas ardientes de tu cuerpo. Si mi papel como tu sumisa es cumplir tus fantasías, no te sorprendas al verme con lencería, me prendo fuego con solo una de tus caricias.
Lograste llegar a lo mas intimo de mi cuerpo, pero primero lo hiciste con mi cerebro, te amo poeta desde ese momento. Dos cuerpos que se hacen uno, en el chocar de nuestras partes en cada encuentro, sabes como nadie hacerme tuya y desatar mi locura.
Perverso como quien te escribe en este momento, nos encendemos cuando nos tenemos, ya sea piel a piel o pensamiento a pensamiento, porque nacimos para esto.
- Fernando Ale/ Lorena Ojeda
El
Desde el día en que te vi por primera vez nunca creí que íbamos a llegar a tanto. Si, sos mi compañía especial, te lo ganaste con el tiempo, con los besos, con la delicadez de tus dedos sobre mi pecho. Lo reiteraste con el correr de las veces que despojabamos nuestro vestir, quedando lo natural a la vista. A veces arreglada, a veces con lencería, pero siempre acompañada de esa furia por mi cuerpo, así como yo con el tuyo.
Por dentro siempre amaste a este poeta, que te enredo en sus letras hasta alcanzar tu profunda intimidad, hasta el punto máximo de enloquecer por segundos que aunque pasaran volando sabíamos como hacerlos eternos. A mordidas te sometí para dejar marcas, como así lo hago con tu mente, con las palabras que nacen de mi boca y viven en tus oídos, así como tus rugidos, tan fuertes, tan cálidos, tan intensos.
Acompañare el movimiento de tu ser a la par del mio, me estremeceré una y otra vez en cada inicio y final. Siempre tengo presente como supe llegar hasta vos, dando siempre lo mejor en cada momento que me toque tener tu cuerpo entero. La perversión al máximo se da en dos mentes que coinciden, ahí vamos sin mas, conociéndonos a la hora de hacerlo como si hubiéramos nacido para ello.
Ella
Si, tenes el gusto de conocerme en mi mas plena intimidad, te lo has sabida ganar. Desde que me probaste ya no me dejaste partir y yo tampoco a tu cuerpo me pude resistir. En tus sabanas me fuiste moldeando, y a mordidas mi cuerpo marcando.
Como buen maestro me fuiste enseñando como tocarte, pero también por mi cuenta fui descubriendo los puntos mas ardientes de tu cuerpo. Si mi papel como tu sumisa es cumplir tus fantasías, no te sorprendas al verme con lencería, me prendo fuego con solo una de tus caricias.
Lograste llegar a lo mas intimo de mi cuerpo, pero primero lo hiciste con mi cerebro, te amo poeta desde ese momento. Dos cuerpos que se hacen uno, en el chocar de nuestras partes en cada encuentro, sabes como nadie hacerme tuya y desatar mi locura.
Perverso como quien te escribe en este momento, nos encendemos cuando nos tenemos, ya sea piel a piel o pensamiento a pensamiento, porque nacimos para esto.
- Fernando Ale/ Lorena Ojeda

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