No puedes disimularlo,
solo puedes advertirme eso
y con tan poco percibo que es verdad,
podría jugar la pureza con la que tenemos este sentimiento,
ni una vuelta hará falta para ser mas precisos.
Lo que pasa es que he invadido tu cabeza
sin que tomes dimensión de los sucesos
que jamas conocieron tus partes sensibles,
difíciles de alcanzar
si no tienes con quien volar a tu lado.
Sublime figura puedo apreciar desde aquí,
privilegiado soy de hacerlo
tras conocerte tan dura,
tan ajena,
tanto te descubro ahora ardiente
por recorrer tus relieves,
desbocada furiosamente.
Te rendiste a mi encantadora manera de saborearte valorándote de la cabeza hasta los pies,
sumida a mi seguridad que fortalece esta degustación
austera de tu parte y me lo haces saber.
El frío que provenía desde afuera
se volvió un calor encantador
al tenerte en mis dominios,
de esos que no sueltan,
que te enroscan sutilmente,
apagando toda chance de escape
a quien se identifica.
solo puedes advertirme eso
y con tan poco percibo que es verdad,
podría jugar la pureza con la que tenemos este sentimiento,
ni una vuelta hará falta para ser mas precisos.
Lo que pasa es que he invadido tu cabeza
sin que tomes dimensión de los sucesos
que jamas conocieron tus partes sensibles,
difíciles de alcanzar
si no tienes con quien volar a tu lado.
Sublime figura puedo apreciar desde aquí,
privilegiado soy de hacerlo
tras conocerte tan dura,
tan ajena,
tanto te descubro ahora ardiente
por recorrer tus relieves,
desbocada furiosamente.
Te rendiste a mi encantadora manera de saborearte valorándote de la cabeza hasta los pies,
sumida a mi seguridad que fortalece esta degustación
austera de tu parte y me lo haces saber.
El frío que provenía desde afuera
se volvió un calor encantador
al tenerte en mis dominios,
de esos que no sueltan,
que te enroscan sutilmente,
apagando toda chance de escape
a quien se identifica.
- Fernando Ale

Comentarios
Publicar un comentario