Ya había llegado hace unos días de viaje,
la ansiedad estaba regular en mi interior,
sabia bien que estabas cerca
y envolveré tu sexo hacia el mio tal cual mis letras,
haciendo que todo arda alrededor de tu cutis,
haciendo que mis demonios se rebelen.
Tu cadera fundida con la mía,
suspendida permaneces por largos ratos,
con centímetros de placer
que te hacen volar,
entre tus gemidos y mis suspiros
ya no hay vuelta atrás.
Me quedo mirando tu peculiar sonrisa
grabada en mi retina,
a sabiendas del volcán que eres
aun sin expulsar tanto fuego.
Me quedo con tu poesía
idéntica a la mía,
esa que me trajo hasta tus dominios
para probar ese gustíto especial
como paginas recién sacadas del horno
haciendo de lo que huelo un placer adictivo.
Fascinada estas porque aprecias a lo diferente,
a lo que se construye desde la mente,
con detalles que alimentan tu creación
que se continua con el correr de los segundos.
Cuando te des cuenta ya no podrás oponerte,
pues veras en mi
el reflejo de tu locura hacia mi infierno
quedándote en el.
- Fernando Ale

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