LUJURIA


Te descubro
en un abrir y cerrar de ojos,
con mi barba tanteo por un instante
la espalda descubierta que llevas contigo,
remitiéndome a mojar mi ser en plenitud,
tienes esa gran virtud.
Intervendrá mi lengua con la tuya
finalizando este hambre que rondaba entre los dos,
olvidándonos del tiempo,
de nuestras cosas,
disfrutando en carne propia
del sexo opuesto.
No teníamos pretextos
para desearnos así,
nos besábamos sin un fin,
siendo una formula fuerte en hacernos sentir,
con pocos gestos sabíamos el uno del otro
lo que cometíamos allí.
Maldita lujuria,
cuando no te tengo la suelo padecer,
no sabremos bien el porque
de nuestros cuerpos estremecer
aunque es obvia la respuesta...
el descontrol al tocarnos
lo decía todo.

- Fernando Ale


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