16 CENTIMETROS
Acostada en mi recinto hoy te vuelvo a tener,
predispuestos a perder la cordura
hasta ver el amanecer como aquella vez.
Faltarte el respeto de una manera tan mía,
aunque sea una exigencia tuya
por decantación natural lo haría,
alejados de melancolías
tus brazos poder contener
una de las poses que hacemos nuestras
desvistiéndonos con calma.
Los demonios internos vuelven
como el fuego que jamas se ha ido,
enloquezco perdido en tu carne te observo sin parar
mientras te vas hundiendo en mi
cómplice perfecta de mis caprichos y deseos.
Sobredosis de tus labios en mi me encandilan como nunca,
me respiras tan fuerte en la nuca a tu manera me quieres,
lo única que eres para mi jamas lo había sentido antes.
Te atrapo entre mis brazos a tu cuello indefenso ya
no pondrás escapar,
igualmente no quieres irte prefieres regalar algo de tu tiempo
a un escritor sutil y directo a la vez,
ya te ha penetrado la mente y ahora también entre sabanas.
Me pides que vaya a fondo
una y otra vez me sacudo
dejándote sin poder hablar
palabra alguna siquiera, no necesitariamos horas extras
para confirmar lo bien que nos entendemos
me fascina escucharte mientras nos tocamos
sabiendo que no dejo de mirarte.
Me hundo en tu boca presionando contra ti
te hago mas mía que nunca,
atada mis caprichos y deseos
feliz en mis brazos.
- Fernando Ale

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