A veces me cuentas de tus fantasías,
empezando por mi cansancio
detenido en la espalda,
mi parte favorita para rasgar
y comprimir en suavidad,
como ya sabes,
ya comprobaste.
Me quieres consentir,
yo te doy paso a lo que hagas
sin vehemencia alguna,
estaba esperando a solas
que se abra mi apetito de ti,
de tus caprichos que represento
estando desnudo.
No importa si el día fue malo, vamos,
rodeame tal cual leona
acechando a su presa favorita,
de esta carne necesitas,
la piel húmeda corresponde
de quien provoca ello y estas invitada.
Mi amor,
no hacen falta los ruegos conmigo,
ya lo deje en claro
ya sea como amante y amigo,
este sera un dulce castigo
por todo lo que descubrí
en tu interior que me ha atrapado.
Acaricia sin licencia alguna
porque así te lo has ganado,
en este lugar o en las afueras de un parque,
me da lo mismo mientras sea tu brisa,
entregando mucho mas que todo eso.
- Fernando Ale

Comentarios
Publicar un comentario