De regreso a casa me esperaste sigilosamente, por la puerta desde atrás, aunque este un tanto cansado, aunque me haya demorado en llegar, ahí estabas comentando lo rápido que me llevas a la cama.
Ya había cenado, tu querías de postre un helado, no importa el gusto mas bien quería dártelo, en el fondo el aperitivo de una noche que nos tenia ansiosos por una semana mas que agotadora.
Tarde se nos hicieron las horas es verdad...no perdíamos oportunidad en el baño, intercambiando masajes envueltos de espuma, hasta besarte me da adrenalina por nuestras locuras.
La seguimos por supuesto, entre toallas ni lo pensamos, en cuanto rozemos pieles vamos a empapar los poros recién secados, una relajación diferente de esas que se convierten en delicias.
- Fernando Ale

Comentarios
Publicar un comentario