Ese cruce de miradas tras enredar nuestras extremidades fue crucial para despertar la calma que se desprendía en el ambiente, alejados del ruido de la gente un momento precioso contigo es valioso.

Entendía en tu mirar profundo lo que estaba posando realmente, tu querer hacia mi amor incondicional ese que brilla por ser leal te atrae de repente a besarme en silencio sin tener que dar explicación.

Pasamos a recorrernos por completo a partir de la unión de nuestros sentidos ya en otra dimensión, terminando de apagar los deseos del otro, siendo testigos de la magia de coincidir en este mundo.

Nos llevamos a volar un buen rato de placer que se nos hace eterno al cerrar los ojos, que no queremos acabar aunque disfrutando se acelere el tiempo, adoro permanecer sin limites de gozar tu existencia.


- Fernando Ale


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