CAUTIVACIÓN


El


Lo puedo jurar cuando te vi 

en las paginas tan tuyas que hice parte de mi,

a partir de ese lapso corto visualizandote

sentí que podíamos coincidir,

trascender mas allá de lo pensado,

mas allá de lo escrito

me habías cautivado con tu mirar

como gacela atentamente a su objetivo.

No tiene ningún sentido

quedarme solo en ello,

en descubrir las ganas compartidas

reflejadas en cualquier espejo,

mas bien quisiera revolcarme en extasís

bajo cualquier azulejo,

con usted bella dama

en la dulce espera no me quejo.

La experiencia que porta

inculcándome de su sabiduría

en esas caderas andantes,

dejando a mis labios pensantes

del porque es tanto el deseo,

incumbiéndome en que no nos importe

seguir y seguir danzando

al compás del furor de nuestras partes prohibidas.


Ella


Solo danzaremos al compás 

de nuestros cuerpos enlazados entre los más perversos deseos...

Se que me has observado por mucho tiempo 

y hoy que coincidimos no pienso dejarte ir tan fácilmente...

Ven, descubre lo que hay bajo mi piel, 

bajo mi vestido prometo llevarte al límite de la locura 

y al mismo tiempo te haré tocar el principio del cielo 

y el final del infierno con mis caderas que se te hipnotizan 

y haré  que te pierdas en mis ojos 

y mis dulces besos serán los que añores cada vez que este  lejos de ti...

Pero no tan lejos como para no poder mirarme 

ni tan cerca como para no poder poseerme...

Ven toma mis manos y llévame junto a ti,

recorramos el mundo juntos,

sigamos pensándonos y extrañándonos cuando estemos lejos,

cuando caiga la noche y no estés junto a mi...


- Fernando Ale/Lia Mendoza


Comentarios

Entradas más populares de este blog