Mientras llueve se repite el mismo ritual, mis brazos sobre tu estremecedor ruido de las gotas distendiendonos de para en par, lo haré tan fuerte que te gustara esa presión externa sobre ti.
Los abrazos son bien certeros en el punto indicado, mis manos cobran sentido adentrándose hacia tus pezones, los mismo se paran al escuchar mis palabras prohibidas, desde ya nada de lo que veías sera igual.
Bajo la lluvia es un monologo de locuras compartídas, el tiempo ya no corre comprometiendonos a no conformarnos con simples roces, el espacio no dejan ganas alrededor del aire que nos corre.
Ya vez como deslizo mis dedos debajo de tu vientre, dime como lo sientes o mejor no digas nada, ya te delata la mirada, has lo que quieras de mi que se pasa tiempo volando hasta que volvamos a esto.
- Fernando Ale

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