LO INESPERADO
Llegue con lo justo, al centro de la ciudad, en uno de esos fines de semana bien míos, en las vísperas de los 20. El desaire de no haber encajado por algún lugar me tuvo semidespierto, después de casi una madrugada completa me vuelvo a mi casa, bajando un par de cuadras antes. En un sendero que da a una vieja escuela agropecuaria diviso una chica, mas alta que yo, arreglada lo suficiente como para mirarla mas de un rato.
Hablaba por teléfono, sorprendido y gustoso espero que pase al lado mio y cuando lo hace nos miramos a la vez, y sin mediar mas que un "hola" nos comimos a besos fugaces, contra la pared convertí su rato a solas en un buen momento. Nos dejamos ir, como si nada pasara, en ese paso interrumpido que le dio un giro merecido a lo ocurrido antes, pronto el cielo opacado con nubes se hará ver, tan pronto duermo relajado de placer.
- Fernando Ale

Comentarios
Publicar un comentario