La miraba sin que ella pueda hacer lo mismo,
la visualizé en un instante de esos que causan sismos.
Estaba fundida en la informalidad de sus cabellos,
se trataba de una obra de arte en lo mas puro,
la rutina no tenia sentido ante su presencia.
Su momento de distracción fue mi vagar por su figura,
impone condiciones mas que negociables,
¿y como no aceptar? si cada tanto sonreía
y con eso era suficiente para llenarme.
Era única sobre su propia galaxia,
su piel habla por si sola al acercarme,
quizá ni se percato de mi cautivación.
Mi lugar mas preciado que puedo encontrar
cuando preciso de inundar mi alma en la suya,
aunque me provocaba mas que eso
con el correr de cada ocasión.
La eternidad quisiera en este presente
para extender la sensación placentera
y poder comunicárselo con mis expresiones,
mas loca que cuerda en su medida.
- Fernando Ale

Comentarios
Publicar un comentario