EL
Los deseos hacia ti son incontrolables,
mi anhelo de tenerte es a todas horas
para saborearnos los cuerpos calientes,
te pido que no pares este capricho de tenerme,
de poseer en tus pupilas y manos
a este escritor que te descubre poco a poco.
Estoy pendiente de tus deseos,
creías que los había olvidado por ahí,
ya no pierdo el tiempo
cuando invierto en tus besos,
cuando acaricio tu cara y labios
profundizando en tu cuello y pechos.
Búscame en mis letras,
también en mi voz que te dilata,
mojando tus pechos y glúteos
aun sin estar cerca de ti,
esas llamadas llenas de calor
así lo testifican cada noche.
Bien pegada a mi bulto
te voy a retener del cuello,
para que sientas la tensión de mi sexo
intimando con el tuyo,
recitándote eso versos que marcan,
invitándote a recorrerme de nuevo.
ELLA
Sabes que no voy a parar de desearte, mi cuerpo y mis versos te reclaman.
Necesito sentirte entre mis piernas y entre mis letras. Es tan delicioso hacerte mío.
¿No llegan hasta tí mis besos con cada Luna?. Por si acaso voy a entrar por tu ventana y en tu cama te haré sentir lo que provocas en mí. Lo mucho que me estremece tu voz y como mojas mis bragas cada noche con tus lascivos pensamientos.
Dejaré que acaricies mis labios, mi pecho, mis glúteos. Comerás mi conchita hasta que sientas el sonido de las olas. Sentiré desde mi Isla como el mástil de tu barco amenaza con invadirme por detrás, bien pegado, intenso y profundamente.
Tu respiración agitada en mi cuello, la pasión en tus ojos y tu boca recitando para mí, es todo lo que necesito.
Es imposible negarme a amar con tan sublime invitación. Seré tuya, tu mío, en versos, en sueños. Tus letras arderán junto a las mías, aún en la distancia.
- Fernando Ale// A. Reina

Comentarios
Publicar un comentario