Me confesó usted aquel día el anhelo
de tener impregnado mi olor tan varonil
porque el sexo no se hizo suficiente,
las ganas de perderse en enigmas sin resolver
para encontrarse con las respuestas
que necesitaba su cuerpo.
El alma no miente
si se trata de llamados de socorro
para impregnarme eternamente en su lecho,
ya hay que dar por hecho la urgencia de tenernos
por fuera nuestro no se consigue el extasís
que se genera cuando nos juntamos.
Me haré cargo de la situación,
de terminar de apagar el fuego que ocasione
aunque sabemos que algo siempre hay,
no obstante espero que el aire le recorra
por dentro y por fuera para que se precipite sola
atada a mi piel mejora su ansiedad.
No me deja de llamar en tu psiquis
y eso es evidencia suficiente
de que no fui nunca uno mas
que paso por sus noches acomplejando las fantasías,
voy a hacerla mía sin tiempo determinado
porque los pálpitos así lo demandan.
- Fernando Ale

Comentarios
Publicar un comentario