Yo soy aquel que coge sus pensamientos,
su mano cómplice que hurga entre sus glúteos,
haciendo que la cordura sea una utopía en ese instante,
experimentando parte de lo que la emociona cuando me lee,
nunca vivió un vínculo tan asi,
tan alocado para los momentos de soledad,
me nombra y no puede disimular que sea yo,
el mismo que ayuda a descubrirla así misma.
Sus confesiones en las que se ve rendida,
con la humedad inminente y en su piel que se eriza,
confía plenamente en el escritor que la cautiva,
el temblor de piernas habla de a ratos,
por ello acepto todo tipo de contacto para trascender mas,
tanto atrevimiento junto el que le pude lograr,
soy el culpable de que se sienta única entre tantas,
una verdadera hembra en la cama.
A su vez esos toques sutiles que hacen amarre en si,
adorando cada secuencia que le impregno,
dándome lo que me busco respondiéndole fascinado,
superando por lejos los límites alcanzados,
recurre a mi mundo de fantasía sin pensarlo
porque es forma parte importante de nuestro vínculo,
de nuestra razón de ser con este hombre,
haciéndole el amor sin límites de tiempo.

- Fernando Ale


Comentarios

Entradas más populares de este blog