Cada tanto cuando tengo ganas de vos me siento en la cama, me pasó la mano por mí pantalón, acariciando mí entrepierna en forma circular, yo mismo me genero tu presencia, esa necesidad de acarrear tu peso en mis muslos.
Me bajo los pantalones del todo, como si me los estarías bajando mientras te acomodes, ya puedo sentir como te apoderas de mí bulto, poniéndole un precio justo a la lujuria, reinante entre los dos, sigilosa hasta humedecer.
Estoy alterado, tratando de contener el aire, ya ni pienso directamente, tiro mí espalda para atrás, reconvirtiendo los silencios de la habitación, en ellos preveer tu entusiasmo, y a su vez mí delirio al mojarme con tu boca.
Cada espacio fue bien aprovechado, más aún te deseo internándome en mí fuego, ya pronto te escurriste en mis intenciones para transformarlas en lo mejor, en lo que nos depara de placer y en cada recuerdo mutuo.
- Fernando Ale
CARTAS A GRISELDA - PARTE 23 Evidentemente vos también tenes magia, porque cuando yo despierto todos los días me encolumno a saludar como repasando mi mano sobre tu rostro, una breve unión de nuestros labios me acontece, forjando tu calor propio, tu risa es la confirmación de lo bien que puedo hacer las cosas con una morena tan guapa. Cuando sos especial en la vida de alguien se nota, cuando nuestros instintos se rozan la distancia se nubla precipitadamente hasta chocar, una vez en la cúspide de las emociones todo lo resumido ahí se ve, cuando me situó entre tus mejillas no quiero salirme. La fidelidad, la fidelidad lo es todo cuando decido volver a buscarte, todos los días que me toquen, bajo el sol, bajo la luna, a través de tu intuición, a tus sentidos que se relamen ante mis líneas, ante mi protección, no te sugiero nada porque se como convencerte. Yo soy mago y no obstante la expectativa me acecha, así porque si aunque por dentro es lo que hubiera querido, es lo que hubiera e...

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