No tengo ningún tipo de remedio, pienso en tus ojos que me dan una intranquilidad, de esa que me hace besarte desaforado, como meterme en la profundidad de los mares en donde solo los dos respiremos.

Una de estas noches me dedicaré a pintar tu sonrisa como semblante, con los pensamientos frescos para llevarlo a cabo, con la garganta sedienta de volver a probarte, como si no lo hubiera hecho desde entonces.

El aire nos habla, nos invita a reencontrarnos a través de los sueños, coloreando de azul para el romántico que suelo ser, pintando de rojo como el fuego de nuestra pasión, nuestro habitát natural.

Saberte feliz en mis manos, a pesar de la vida que llevamos, poco grata para lo que somos capaces, aún suficiente para nuestros adentros, quisiera entenderlo siempre así, para tener más de una razón por la cual respirar.

- Fernando Ale



Comentarios

Entradas más populares de este blog