La Bruja y el Mago - Parte 4
Las miradas cómplices no se hicieron esperar, una pausa que marcaria los minutos siguientes, que dejarían secuelas a partir de ese momento, se acercaron las boas para llenarse del otro por primera vez, un conexión fuerte se intuía y así fue.
Los brazos de el la acurrucaban lo suficiente, apenas le llevaba unos centímetros de estatura a Morena, por inercia fluyen en el rostro del otro, susurrándose placer continuo, movimientos bruscos tan solo para besarse, tan solo para liberar pasiones que se autoalimentaban en ese instante.
Julián no pierde oportunidad y le sugiere que vaya a su pequeño piso donde se instalaba, ya que apenas podía alquilar uno. Apenas se hallaron en el lugar se recuesta en un sofá, Morena se precipita en sus piernas y se entrega a su intensidad de hombre, sin dar lugar a un respiro profundo, solo la comodidad de estar en ese momento.
Eran ellos dos y nada mas, conociéndose e intuyendo cada acción al probarse, estaban dándose lo que presentían atraer, como si desde antes de conectar ese cruce entre pieles alguno pudiera saberlo, o al menos uno de los dos, así lo encausaba en un placer que al fin pudo darse.
- Fernando Ale

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