¿Y si nos animamos a desnudarnos del todo?
¿Que tal si nos excusamos las ganas de refrescar
nuestros cuerpos pegados sin pausas?
Con solo olerte ya no puedo huír
de lo que el destino me ha tenido preparado,
un terreno a explorar por las pulsaciones.
Te como a besos en la posición en la que te exhibas,
mientras el afecto somnífero me penetra
por tu culpa y la mía por rodearnos de tanto fuego.
No me sueltes te lo pido,
te quiero ahora y en futuros suspiros,
inventandonos nuestro propio erotismo,
ese sería un momento orgasmico al unísono,
repletos de sexo,
de ese que no lastima al repetirse,
dejando ganas de mas.
- Fernando Ale

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