No pude evitarte vi tu silueta desde un tanto lejos, instruyendo a mis suspiros a que de con los tuyos, la cumbre no es tan lejana si se lo que hago cuando algo me enloquece, tu vestido un tanto suelto, con el amarillo mezclado con mis detalles, una breve recogida de pelo aunque luzca corto, mis maniobras te provocan igual.
Estamos en la vereda y no pasa nadie, desde antes se respiraba un aire fresco, necesario para tanta tensión que liberas, me embriago con el sentir de tu cadera, como si nunca hubiera pertenecido antes a esa lujuria.
Se apaga la luz directa del sol, aun queda su efecto mientras nos miramos las pieles morenas, prueba contundente de besarnos sin pensar en los minutos que se puedan consumir, mis brazos son trastocados por mis letras que penetran.
Indicas con tus roces espontáneos que tendrás mas que un buen rato para este escritor, dejándome hacer para contribuir al juego, era mas excitante de lo que pensaba, tu lengua por mi oído me descolocaba, mientras me sujetas y la marca del labial es parte de mi, evidencia suficiente de un buen momento intimo, desnudando la mentalidad del otro.
- Fernando Ale

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