Los mismos aires solemos respirar, con vientos que todo lo pueden por los cielos, hasta encontrarnos sin decir mucho mas, es ahí donde podría sentirte intuyendo que también lo pensaste, como cuando acostados cada uno en su recinto, apegados a un placer que crece en cada minuto que te dedico, en cada segundo me das a entender.


Vas ocupando mis espacios de la manera que me lleva a la calma, cuando me la das no recurro a otra cosa que dejarme llevar, saber que estas ahí, discreta para desenvolverte, certera para conocer de mi lo mejor.


En cada momento me dedico a mirarte cuando me contas tus ocurrencias, en silencio ahí me acerco a ese juego de miradas, porque sabemos lo que queremos y estando al lado del otro se entiende mejor, esa locura de tocarme hasta llenarme, devolviéndote ello con las ganas de vivir, cuando al abrazarte pidas mas que eso.


Quedamos acostados y acurrucados, es lo que necesitaba para que volemos un rato, ese fuego esta presente en mis manos, cuando recorro tus brazos todo lo demás se me olvida, solo existe la sensación de no separarme de vos.


- Fernando Ale


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