El calor de mi tierra me consume,
haciendo que el tenerte presente se vuelva tan intenso,
el aire denso o tus llamas,
las mismas que nunca decís,
las mismas que aun bien escondidas te apaciguan,
ante un flujo desmedido de lujuria.
No es fácil frenar la adrenalina,
mas bien nos domina sin avisar,
la única y mejor opción es que fluya todo,
que si el descontrol es la regla así será,
no hay que pedir perdón
para un momento que se repite en la mente,
llegando a los nervios sensoriales
ciertos estímulos que desean repetirse.
Después de todo era eso lo que nos pertenecía,
lo que nos conducía a vernos juntos
en cada comienzo de amanecer,
no quiero dejar de darte ciertos detalles
porque me llena que se trate de vos,
a quien estoy cuidando a la distancia
desde mis energías que te hacen vibrar.
Es un placer enorme ver la mujer
en la que te has transformado,
me siento parte aunque no hace falta que lo digas,
así la vida es mas llevadera,
con quien compartir tanto lo bueno como lo malo,
por ello y mas te sigo besando
con una pasión que nunca termina.
- Fernando Ale

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